Al menos ocho personas murieron el sábado en una serie de enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad en varias ciudades del estado africano de Guinea.
Las manifestaciones se produjeron en contra del presidente Lansana Conte, por haber nombrado a un antiguo aliado como primer ministro.
Los opositores de Conte dijeron que Eugene Camara, miembro de alto rango del partido gobernante a quien Conte nombró
primer ministro el viernes, era demasiado cercano al clan presidencial para ser un jefe de estado confiable.
Los líderes sindicales se comprometieron a reanudar una huelga general en contra del presidente.
Tanto la oposición como los sindicatos indicaron que Conte debería compartir el poder con un líder neutral del gobierno.
Los manifestantes colocaron barricadas de fuego e intentaron atacar las oficinas locales del gobierno en pueblos desde la capital costera, Conakry, hasta Nzerekore, unos 500 kilómetros en el sureste del país, por lo que se enfrentaron con las fuerzas de seguridad.
"Nos arriesgamos a tener que declarar el estado de emergencia porque la situación virtualmente se ha convertido en una insurrección", dijo un funcionario gubernamental de alto rango a la agencia de noticias Reuters, bajo condición de anonimato.
Los sindicatos, que dicen que Conte ya no está capacitado para gobernar tras estar 23 años en el poder, habían dado al
presidente hasta el lunes para nombrar a un nuevo primer ministro y así detener un paro nacional de 18 días.
El corresponsal de la BBC en Guinea dice que los estados vecinos observan la situación con inquietud ya que, frecuentemente, un problema en un país africano suele traspasar las fronteras, alcanzando a sus vecinos.